Transformación digital avanza, pero aún el 60 % de las pymes no completa el proceso
Chimbote en Línea.- Las pequeñas y medianas empresas (pymes) de los sectores
comercio, servicios, gastronomía, moda y educación lideran los procesos de
adopción tecnológica y transformación digital en el país, incorporando
herramientas que les permiten mejorar su productividad, ampliar mercados y
fortalecer su competitividad.
El presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara
de Comercio de Lima (CCL), Rodolfo Ojeda, señaló que este avance responde a una
tendencia global conocida como Pyme 5.0, un modelo que combina tecnología,
inteligencia artificial y un enfoque centrado en las personas.
“Más allá de la digitalización de procesos, este concepto
promueve empresas más innovadoras, sostenibles y conectadas con las necesidades
de sus trabajadores, clientes y comunidades”, afirmó en el marco de la 27.ª
edición de la EXPOPYME de la CCL, que se realizará el 24 y 25 de junio.
No obstante, advirtió que alrededor del 60 % de las pymes
aún no ha completado su proceso de transformación digital. “Muchas utilizan
WhatsApp o redes sociales para vender, pero eso no significa que hayan
digitalizado su gestión, procesos o toma de decisiones. El desafío es avanzar
hacia una transformación empresarial integral”, sostuvo.
En ese contexto, la inteligencia artificial comienza a ganar
espacio, especialmente en tareas como atención al cliente, generación de
contenidos, automatización administrativa, análisis de información y marketing
digital. Sin embargo, la CCL estima que solo entre el 15 % y el 25 % de las
pymes utiliza actualmente alguna herramienta de IA, aunque su adopción viene
creciendo aceleradamente.
¿CUÁNTO INVIERTEN LAS PYMES?
Pese a este avance, persisten brechas importantes,
especialmente en regiones alejadas y sectores con mayores niveles de
informalidad. Entre las principales limitaciones figuran la falta de
capacitación especializada, el acceso restringido al financiamiento, problemas
de conectividad y la ausencia de estrategias tecnológicas estructuradas.
Ojeda indicó que las pymes, según el tamaño y tipo de
empresa, suelen destinar entre S/3000 y S/20 000 anuales a software, equipos,
capacitación y herramientas digitales, montos que aún resultan modestos frente
a los observados en economías más desarrolladas.
“El problema no es solo el costo, sino la falta de
acompañamiento técnico para identificar las soluciones más adecuadas. La
transformación digital debe ser vista como una inversión en competitividad y no
como un gasto”, enfatizó.
Finalmente, destacó que las pymes tienen la voluntad de
innovar, pero requieren mayor acceso a financiamiento, capacitación y
tecnología para competir en igualdad de condiciones.
“La transformación digital ya no es una opción, sino una
condición para crecer, generar empleo y mantenerse en el mercado. En un entorno
cada vez más competitivo, la tecnología es una aliada clave para impulsar la
productividad y abrir nuevas oportunidades de negocio”, concluyó.